Hay una canción que me gusta mucho. Se llama "You've got a friend" y es interpretada, los que conozco, por James Taylor y Carole King.
Conocí primero la versión en español, que me entero al escribir esto, es interpretada por Lucero. Luego escuché la versión de James Taylor en la radio y así supe cómo se llamaba.
Hace unos días, mientras trabajaba en el comedor de la casa, sonó en la radio la versión de Lucero, "Tu amiga fiel".
Alguna vez le dije a mi mejor amigo de la Universidad que una amistad como la que describe la canción (la que está en inglés) no era muy realista. Incluso llegué a pensar que la canción era más bien religiosa.
Pensaba eso porque cuando era adolescente me pasaba algo curioso: no era capaz de decir "fulanito o fulanita es mi amiga o amigo". Simplemente no podía. Y no era porque no considerara a mis amigas de la educación media superior como tales. Es que me cuestionaba mucho qué es un amigo o una amiga y no creía en las amistades incondicionales.
Fue hasta que conocí a mi mejor amigo de la Universidad, a mi mejor ciberamigo, a las Simples y a Sol y a Ridan que supe lo que es la amistad.
Así, hay personas a las que considero mis amigas y hay otras con las que convivo y a las que estimo, pero que no diría que son mis amigas.
Quienes me conocen saben que muy raras veces demuestro o digo lo que siento o que a veces demuestro mi cariño en formas extrañas. Suelo pensar que el cablecito de las emociones está desconectado de mi tarjeta madre.
Y a aquella personita que ya no está con nosotros la quise mucho y nunca se lo dije. Y tampoco se lo demostré.
Es curioso. No era alguien a quien considerara mi amigo ni creo que él me considerara su amiga. Y sin embargo llegué a quererlo mucho, de una manera casi maternal. Quería cuidarlo, quererlo, apoyarlo y apapacharlo. Quería aportar algo bueno a su vida.
Al escuchar la canción pensaba "ojalá él hubiera sabido que podía contar conmigo". Ojalá le hubiera demostrado mi cariño ayudándolo y apoyándolo.
Aquel día en la cocina tuve que enjuagar mis lágrimas y ahogar mis sollozos para que no se dieran cuenta de que estaba llorando.
Hoy, hoy no.
Conocí primero la versión en español, que me entero al escribir esto, es interpretada por Lucero. Luego escuché la versión de James Taylor en la radio y así supe cómo se llamaba.
Hace unos días, mientras trabajaba en el comedor de la casa, sonó en la radio la versión de Lucero, "Tu amiga fiel".
Alguna vez le dije a mi mejor amigo de la Universidad que una amistad como la que describe la canción (la que está en inglés) no era muy realista. Incluso llegué a pensar que la canción era más bien religiosa.
Pensaba eso porque cuando era adolescente me pasaba algo curioso: no era capaz de decir "fulanito o fulanita es mi amiga o amigo". Simplemente no podía. Y no era porque no considerara a mis amigas de la educación media superior como tales. Es que me cuestionaba mucho qué es un amigo o una amiga y no creía en las amistades incondicionales.
Fue hasta que conocí a mi mejor amigo de la Universidad, a mi mejor ciberamigo, a las Simples y a Sol y a Ridan que supe lo que es la amistad.
Así, hay personas a las que considero mis amigas y hay otras con las que convivo y a las que estimo, pero que no diría que son mis amigas.
Quienes me conocen saben que muy raras veces demuestro o digo lo que siento o que a veces demuestro mi cariño en formas extrañas. Suelo pensar que el cablecito de las emociones está desconectado de mi tarjeta madre.
Y a aquella personita que ya no está con nosotros la quise mucho y nunca se lo dije. Y tampoco se lo demostré.
Es curioso. No era alguien a quien considerara mi amigo ni creo que él me considerara su amiga. Y sin embargo llegué a quererlo mucho, de una manera casi maternal. Quería cuidarlo, quererlo, apoyarlo y apapacharlo. Quería aportar algo bueno a su vida.
Al escuchar la canción pensaba "ojalá él hubiera sabido que podía contar conmigo". Ojalá le hubiera demostrado mi cariño ayudándolo y apoyándolo.
Aquel día en la cocina tuve que enjuagar mis lágrimas y ahogar mis sollozos para que no se dieran cuenta de que estaba llorando.
Hoy, hoy no.

¡Me encanta! Estoy loca por él.
Última actualización: 26 de noviembre de 2011.
Gracias
Gracias



5 cibernautas extraviados:
Esa canción la conocí muy pequeño, viendo el capítulo de los Simpson en que Homero va al espacio. En ese entonces acudía a clases de inglés, por lo cual pude comprender (igual que tú) que tal vez sea más bien un tema religioso. Después conocí que amistades como la que describía Taylor existen, aunque no sea dulzura todo el tiempo.
Espero que puedas ir dejando de omitir las cosas, ya sabes, "habla para que yo te vea" y todo eso. Después de todo, nadie va a adivinar lo que pensamos (excepto Akinator)
Saludos, Espaciolandesa~
もこな猫井: Cierto, James Taylor apareció en ese episodio de Los Simpson.
Y respecto a "ir dejando de omitir las cosas", esta situación en particular es más compleja que eso.
En fin.
Saludos.
Mmhh... en realidad no la parte de "ir dejando de omitir las cosas", si no la de "habla para que yo te vea".
Yo sólo sé que alguien a quien no ves dos días y al volver te recibe con un puntapié y cualquier sustituto no es "amigo". Y lo digo por toda la escoria que he conocido hasta ahora, sin excepciones.
Supongo que sólo quería decirlo, puedes borrar el comentario, es como mis quejas de tuiter: sólo para desquitarme un rato y no asesinar a alguien por el tamaño que ya tienen mis enfermedades mentales.
Wikernes: Bueno... tengo la esperanza de que en el futuro te vaya mejor n_n
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