A veces me pregunto si pensaste en el después. ¿Pensaste en las reacciones de quienes te conocíamos o te preguntaste alguna vez a quiénes reuniría el evento de tu muerte?
Honestamente, porque también he vagado en los oscuros abismos de la desolación, la desesperanza y la miseria, no lo creo.
Dudo que hayas pensado que le causarías dolor a tu familia. Y dudo aún más que hayas pensado que a alguien no tan cercano, pero con quien tuviste una pequeña historia y de quien te habías alejado hacía un tiempo, le doliera tu partida.
A veces creo que ni siquiera te pasó por la mente que yo llegara a enterarme y que conocería a tu familia.
Pero me enteré y me dolió y me afectó y conocí a tu familia y vi su dolor.
En una ocasión, al terminar el novenario, tu padre se acercó a platicar conmigo. Quiso saber cómo te conocí y qué sabía de ti. Eso me desconcertó e incomodó un poco, pero luego me dijo que lo que buscaba era entender tus motivos.
Quería, quizá como todos a los que tu muerte afectó, entender por qué.
También he vagado en los oscuros abismos de la desolación, la desesperanza y la miseria.
Por eso sé que los motivos son difíciles de explicar y de entender para los demás.
Por eso no sé si lo que le dije a tu padre le haya servido de algo o si como yo dejó de preguntarse por qué lo hiciste.
En mi empatía pensé que lo que tú querrías es que quienes te queríamos aceptáramos y respetáramos tu decisión y siguiéramos con nuestras vidas y fuéramos felices.
Pero la realidad es muy distinta y vinieron las preguntas que sé que no te hiciste. Y con ellas vino la certeza de que si no pensaste en las consecuencias que tu acción tendría para tu familia mucho menos tuviste un pensamiento para mí.
¿Te imaginaste siquiera cómo nos afectarías?
Te quería y lamento mucho nunca habértelo dicho. Quizá me veías como a alguien lejana a quien no tocaría tu tragedia o que ni siquiera lloraría por ella, pero no fue así. Me tocó y lloré y me afectó a niveles que quiero pensar que te habrían hecho reconsiderar tu decisión. Llegué a pensar que lo que habías no era tan descabellado e incluso, en seguir tu ejemplo. Y no creo que sólo a mí me haya afectado así.
¿Habrías reconsiderado?
Aquella vez que tu padre se acercó a platicar conmigo me dijo que había gente para la que ese día en paticular era el más feliz de su vida, mientras que él tenía que salir al mundo a dar la cara a pesar del dolor que sentía.
Y en estos días que se suponen felices y llenos de ilusiones para muchas personas, días que se comparten con la familia y con la gente que quieres, me doy cuenta de algo.
Esta será la primera Navidad que pase tu familia sin ti. Y me pregunto cómo estarán.
Parece irónico que justo hoy sean nueve meses. Justo el tiempo que le toma a una nueva vida el gestarse.
Honestamente, porque también he vagado en los oscuros abismos de la desolación, la desesperanza y la miseria, no lo creo.
Dudo que hayas pensado que le causarías dolor a tu familia. Y dudo aún más que hayas pensado que a alguien no tan cercano, pero con quien tuviste una pequeña historia y de quien te habías alejado hacía un tiempo, le doliera tu partida.
A veces creo que ni siquiera te pasó por la mente que yo llegara a enterarme y que conocería a tu familia.
Pero me enteré y me dolió y me afectó y conocí a tu familia y vi su dolor.
En una ocasión, al terminar el novenario, tu padre se acercó a platicar conmigo. Quiso saber cómo te conocí y qué sabía de ti. Eso me desconcertó e incomodó un poco, pero luego me dijo que lo que buscaba era entender tus motivos.
Quería, quizá como todos a los que tu muerte afectó, entender por qué.
También he vagado en los oscuros abismos de la desolación, la desesperanza y la miseria.
Por eso sé que los motivos son difíciles de explicar y de entender para los demás.
Por eso no sé si lo que le dije a tu padre le haya servido de algo o si como yo dejó de preguntarse por qué lo hiciste.
En mi empatía pensé que lo que tú querrías es que quienes te queríamos aceptáramos y respetáramos tu decisión y siguiéramos con nuestras vidas y fuéramos felices.
Pero la realidad es muy distinta y vinieron las preguntas que sé que no te hiciste. Y con ellas vino la certeza de que si no pensaste en las consecuencias que tu acción tendría para tu familia mucho menos tuviste un pensamiento para mí.
¿Te imaginaste siquiera cómo nos afectarías?
Te quería y lamento mucho nunca habértelo dicho. Quizá me veías como a alguien lejana a quien no tocaría tu tragedia o que ni siquiera lloraría por ella, pero no fue así. Me tocó y lloré y me afectó a niveles que quiero pensar que te habrían hecho reconsiderar tu decisión. Llegué a pensar que lo que habías no era tan descabellado e incluso, en seguir tu ejemplo. Y no creo que sólo a mí me haya afectado así.
¿Habrías reconsiderado?
Aquella vez que tu padre se acercó a platicar conmigo me dijo que había gente para la que ese día en paticular era el más feliz de su vida, mientras que él tenía que salir al mundo a dar la cara a pesar del dolor que sentía.
Y en estos días que se suponen felices y llenos de ilusiones para muchas personas, días que se comparten con la familia y con la gente que quieres, me doy cuenta de algo.
Esta será la primera Navidad que pase tu familia sin ti. Y me pregunto cómo estarán.
Parece irónico que justo hoy sean nueve meses. Justo el tiempo que le toma a una nueva vida el gestarse.

¡Me encanta! Estoy loca por él.
Última actualización: 26 de noviembre de 2011.
Gracias
Gracias



10 cibernautas extraviados:
El suicidio es para cobardes. Hay personas que luchan por su vida y otras que no, estas últimas no merecen muchas palabras.
Hay quienes viven toda una larga vida más muertos que vivos. ¿Por qué no ahorcase cuando se le diera la gana? Él decidió morir, era algo que venía acariciando desde hace muchos años, y a nosotros, los que quedamos, realmente no nos debe nada. Dio lo que quiso y así nosotros hicimos igual con él. Él sabía que lo haría; quien realmente lo conoció, también estaba consciente de que ocurriría porque tal era su voluntad. Nos duele, por supuesto, pero nuestro dolor poco vale frente al respeto que debemos a su decisión.
Héctor: Él fue alguien a quien quise y estimé sinceramente y le dedicaré en este blog o en privado todas las palabras que sienta necesarias, se las merezca o no.
Anónimo Creo que lo más lamentable de su muerte es que habría podido evitarse.
Dudo mucho que su familia, de realmente conocer la gravedad de su problema y el peligro en el que estaba, se hubiera sentado a esperar "porque estaba[n] consciente[s] de que ocurriría porque tal era su voluntad".
Supe por su padre que se le ofreció una opción drástica y que él se negó a aceptarla.
El problema fue que él no era apto para tomar una decisión así y su familia debió obligarlo a aceptar esa opción aún en contra de su voluntad.
¿Crees que ellos, de saber que él atentaría contra su vida, no habrían hecho todo lo posible para salvar a su hijo aún sabiendo que él podría odiarlos, aborrecerlos o decirles que no quería volver a verlos?
Y quizá hoy estaría vivo y recuperándose y algún día comprendería que haberlo obligado a recibir tratamiento era en realidad un acto de amor de sus padres hacia él.
Es cierto que él dio lo que quiso e igual hicimos con él y sí, a mí menos que a nadie le debe algo, porque puedo decir que lo quise y estimé mucho y que deseaba ayudarlo, pero realmente nada hice. Quizá hasta alguno de mis actos influyó en su ánimo.
Y aunque creo que eso querría él no creo que le debamos respeto a su decisión porque no le correspondía enteramente. Nuestro dolor no es menos valioso que el suyo.
Y aunque podamos comprender lo que hizo, no por eso tenemos que aceptarlo.
Claro está que sus padres no sabían que lo harían o que ellos mismos no quisieron ver la verdad. Él tenía la idea de matarse desde varios años desde antes de que lo conocieras. No era novedad. Ninguna. Y si quienes estuvieron cerca de él en sus últimos años no lo vieron con la claridad suficiente, entonces definitivamente se estuvieron engañando sobre él.
From the bottom of your heart...
Anónimo: Creo que una persona que dice que desea suicidarse lo hace para llamar la atención sobre su persona, pero se lo dice a sus amigos, no a su familia.
Lamentablemente las personas con problemas emocionales se topan con la incompresión de los demás y eso sólo empeora las cosas.
Cuando su intento anterior él mismo me dijo que sus padres no lo sabían. Y cuando su padre habló conmigo me dijo que no tenía idea de que él pensara o se sintiera así.
Es cierto que a mí nada me consta porque finalmente yo sólo fui alguien pasajero en su vida. No me consta que sus padres no supieran de sus intenciones añejas así como no sabían de su intento anterior, pero es un hecho que cuando él habló con sus padres ellos le buscaron tratamiento e hicieron lo que creyeron adecuado para ayudarlo.
Eso es lo que yo sé, además de que creo que sus padres lo amaban mucho, por mucho que, como llegué a creer en cierto momento, él no comprendiera ese amor y se sintiera asfixiado.
Dices que "quien realmente lo conoció también estaba consciente de que ocurriría porque tal era su voluntad" y que "si quienes estuvieron cerca de él en sus últimos años no lo vieron con la claridad suficiente, entonces definitivamente se estuvieron engañando sobre él".
Pero no me convences. Creo que una cosa es negarse a ver y otra de verdad no ver, así como una cosa es que le haya pedido ayuda a las personas equivocadas y otra que no haya aceptado la ayuda de las personas correctas.
Por eso más grave me parece que los que se negaban a ver nada hicieran por ayudarlo, porque sigo firme en mi creencia de que su muerte pudo haberse evitado.
Mr. Zeus: Así es. Tan simple como eso.
Pequeña Saltamontes siempre se quedan las preguntas cuando se van. Que importa como, parece tan injusto que llego lo inevitable. Perder a personas que despiertan sentimientos en nosotros es perder la oportunidad y eso me deja un vacio. Gracias a la lista de musica donde mencionaste a Enigma, busque y baje mucha de la musica con Firefox ya que presta la manera de bajar los videos y luego convertirlos a MP3 y me encontre con una cancion que me gusto que se llama "Nada Que Perder" con Amistades Peligrosas, cual me hizo pensar sobre todos los que se han hido de una manera y otra. Lo que siente una persona para llegar a ese extremo no lo sabemos y no me atrevo a juzgarlos. Expresaste tu sentimiento y lo admiro por hacerte mas humana.
Te lo diré de forma simple: la depresión y el hastío te vuelven desconsiderado, eso es todo. Te lo dice quien lo vive.
Ignacio: Muchas gracias por tus palabras.
Me alegro de que te haya gustado la música que recomendé y que eso te haya llevado a encontrar más n_n
Wikernes: Lo sé. Yo misma he estado deprimida y estuve en tratamiento siquiátrico por esa razón.
Y mentiría si te dijera que no me preocupan tus palabras.
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