Algunas acciones que realizamos se relacionan con elegir entre varias opciones.
¿Me levantaré ya para alcanzar a desayunar o me quedo en la cama otra media hora y desayuno en el receso entre clases?
¿Me llevaré el paraguas por si llueve o me la juego y no voy cargando en balde?
Y de nuestra elección a veces se derivan consecuencias, como sentirse débil toda la mañana o terminar mojada.
Como sea, son cosas que la afectan directamente a una y no hay mayor problema, pero cuando sí afectan a terceros la cosa cambia.
Es que hay tanta variedad de caracteres que una no puede llevarse bien con todo el mundo. Habrá cosas de los demás que no nos gusten y cosas de nosotras que no le gusten a los demás. Y a veces serán inevitables los roces.
Pensando en eso, me di cuenta de que una elige.
A veces los otros no se dan cuenta de que estás molesta por algo que hicieron. Tal vez se los dijiste y no le dieron importancia o tal vez le dieron menos importancia que tú. Y lo que para el otro es asunto terminado para ti no lo es. Y puede ser también que no lo hayas dicho y traigas el coraje guardado.
En ese momento tienes que elegir. Elegir entre seguir enojada o dejarlo ir. De eso depende el que todo esté en paz o que el que siga un conflicto estéril, porque tal vez ninguna parte ceda o porque la otra parte ni siquiera sabe qué pasa.
Y si te enojaste sin razón y recapacitaste, entonces es el otro quien tiene que elegir entre aceptar tu ofrenda de paz o no aceptarla. Y volvemos a que todo esté en paz o a que siga el conflicto.
Convivir con otros no es fácil. Creo que el peor enemigo de las relaciones humanas es el orgullo.
Y que de vez en cuando deberíamos elegir actuar con humildad y dejarlo ir.
¿Me levantaré ya para alcanzar a desayunar o me quedo en la cama otra media hora y desayuno en el receso entre clases?
¿Me llevaré el paraguas por si llueve o me la juego y no voy cargando en balde?
Y de nuestra elección a veces se derivan consecuencias, como sentirse débil toda la mañana o terminar mojada.
Como sea, son cosas que la afectan directamente a una y no hay mayor problema, pero cuando sí afectan a terceros la cosa cambia.
Es que hay tanta variedad de caracteres que una no puede llevarse bien con todo el mundo. Habrá cosas de los demás que no nos gusten y cosas de nosotras que no le gusten a los demás. Y a veces serán inevitables los roces.
Pensando en eso, me di cuenta de que una elige.
A veces los otros no se dan cuenta de que estás molesta por algo que hicieron. Tal vez se los dijiste y no le dieron importancia o tal vez le dieron menos importancia que tú. Y lo que para el otro es asunto terminado para ti no lo es. Y puede ser también que no lo hayas dicho y traigas el coraje guardado.
En ese momento tienes que elegir. Elegir entre seguir enojada o dejarlo ir. De eso depende el que todo esté en paz o que el que siga un conflicto estéril, porque tal vez ninguna parte ceda o porque la otra parte ni siquiera sabe qué pasa.
Y si te enojaste sin razón y recapacitaste, entonces es el otro quien tiene que elegir entre aceptar tu ofrenda de paz o no aceptarla. Y volvemos a que todo esté en paz o a que siga el conflicto.
Convivir con otros no es fácil. Creo que el peor enemigo de las relaciones humanas es el orgullo.
Y que de vez en cuando deberíamos elegir actuar con humildad y dejarlo ir.
¡Me encanta! Estoy loca por él.
Siempre seremos la pareja ideal ♫
Gracias PoYo
8 cibernautas extraviados:
Tienes mucha razón, una elige, una aprende de sus elecciones y a dejar el ego guardadito cuando no debe salir para impedirnos hacer las cosas bien.
Excelente post! gracias por regresar a mi blog! te puse en mis links! ;)
El dilema está en hacerlo o no hacerlo.
Let's do it.
humildad es lo que a todos nos falta
saludos
Flor de Loto: Creo que lo difícil es precisamente aprender a dejar el ego guardadito.
Gracias por agregarme a tus links, también te añadí a los míos :)
Rodrigo: Seeeh... ¡inguesu!
La Ingeniero: Pues sí. Creo que tendríamos un mundo mejor.
La humildad y el ego pueden convivir...el problema es a quién le dejamos que dé las órdenes.
Qué es peor, el orgullo o el egocentrismo?
me gustó ésto. te puse en mi blogroll.
bexo
Te debo una imagen para el post... voy a buscarla, va muy acorde ;-)
¿Alguna vez has oído hablar de Hägar el Vikingo?
Blasón: El orgullo lastima a ti y a los otros, el egocentrismo sólo a ti.
Así que creo que el orgullo es peor.
Shadow: Gracias, también te añadí :)
Wikernes: Espero la imagen. Y ese nombre me suena...
Y usted ¿qué opina? ¡Déjame un comentario!