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viernes, 11 de abril de 2014

Miedo de morir

I.

El domingo pasado estaba en mi casa, trabajando, cuando empecé a percibir un olor como a quemado. Me acerqué a la estufa pensando que quizá sería un pedazo de tortilla sobre el comal caliente o algo así, pero todo parecía estar en orden y regresé a seguir trabajando. De rato el olor se intensificó y ahora era como a llanta quemada, pero sólo pensé "qué raro" y seguí en lo que estaba.

Más tarde empecé a sentirme mal de repente, me dolía mucho la cabeza y me sentía mareada y con náuseas. Me dije que no tenía sentido porque había comido bien y no tenía hambre, creo que incluso pensé en comerme una naranja. La verdad no recuerdo si me la comí o no, pero como ya tenía bastante rato sin internet, salí a buscar a mi casero y entonces descubrí el origen del olor a quemado: mis vecinos de casi enfrente tenían un brasero encendido afuera de su casa, a unos metros de mi puerta.

Y a pesar de que al verlo sentí algo de coraje (porque mucho se habla en las noticias de lo peligroso que es encender braseros en espacios cerrados), no dije nada y fui a la casa de mis caseros, que no estaban. Pero mientras iba y venía, como decimos coloquialmente, me cayó el veinte. Por eso me sentía mal, el olor a llanta quemada que percibí en mi casa provenía de ese brasero, y mis molestias eran quizá los primeros síntomas de una intoxicación.

Para mi mala suerte, en mi hogar sólo hay una ventana que da directamente a la calle y que nunca abro por esta razón, pero no me quedó otro remedio y la abrí. Pensé que con eso sería suficiente para ventilar, pero el malestar físico, sumado al coraje que me causó darme cuenta de que los vecinos tenían un brasero encendido en un pasillo de un metro de ancho y rodeado de paredes de unos diez metros de alto, que para colmo va en bajada y desemboca justo en la puerta de mi casa, me hizo decidir que definitivamente no quería quedarme ahí, así que junté todas las bolsas de basura que tenía para salír a tirarlas y así despejarme un rato.

Sólo que al salir no pude contener mi molestia y le pregunté al fulano (los vecinos son un matrimonio y él estaba afuera) si iban a tener "eso" ahí mucho tiempo y me dijo que ya lo iba a quitar. Le dije "por favor, se está metiendo el humo a mi casa y yo ya me estoy sintiendo mal, me duele la cabeza y estoy mareada. Súbanlo a la azotea, no sé". Y me di la vuelta para irme a tirar la basura, pero antes de hacerlo alcancé a ver que salía la mujer, pero ya no me regresé a decirle algo a ella.

Fui a tirar mi basura y me estuve un rato afuera de la casa, respirando aire "puro", y al regresar todavía tenían el brasero. Me metí a mi casa sin decirles ya nada y empecé a considerar llamar al 066. Estaba bastante enojada porque me tomé muy en serio el peligro de una intoxicación y para nada me gustaba la idea de arriesgar mi vida por un par de imprudentes. En esas reflexiones estaba cuando escuché la voz de mi casera, como media hora después, y salí a comentarle lo del internet y el brasero ya no estaba, pero el olor a llanta quemada persistía.

Esto que platico pasó después de las 10:30 y yo estuve con la ventana abierta y sin atreverme a irme a dormir como hasta las 12 ó 1, no recuerdo. La verdad me daba miedo dormirme y no lo hice ni cerré la ventana hasta que dejé de sentirme mal. Hasta pensé en poner la alarma del despertador cada media hora, pero me dije que si de verdad quedaba inconsciente de nada serviría.

Lo curioso de todo esto es el miedo que sentí de irme a dormir y no despertar y de pensar en el después, de pensar en la gente que me conoce y con la que convivo diciendo cosas como "parece que se murió por intoxicación con monóxido de carbono" y me los imaginé consternados, sin poderlo creer, pensando "pero si la vi ayer y estaba bien". Y claro, también pensé en si habría consecuencias para los vecinos inconscientes.

Y no sé, me cayó como una loza la certeza de que así es la muerte cuando llega. Inesperada, inimaginable, incierta, desconcertante, y de que nada me asegura despertar para vivir otro día o regresar sana y salva a mi casa cada vez que salgo de ella.

Toda la semana estuve pensando en qué habría pasado si yo ya hubiera estado dormida, que de hecho había planeado irme a dormir temprano porque andaba desvelada, y estuve algunos días, sobre todo uno en el que me fui a dormir a las 9:30, con el miedo de que se les ocurriera sacar el brasero otra vez.


II.

El martes estuvieron en la ciudad Jis y Trino y fui al evento, que terminó a las 10 de la noche. Una de las razones por las que no salgo es que no me gusta andar tarde en la calle y menos me agrada la idea de tomar un taxi de noche, pero dadas las circunstancias no tenía otra opción. Lo curioso del asunto es que yo iba caminando sin intención aún de parar un taxi (pensaba hacerlo más adelante) cuando uno que pasó de largo se detuvo unos metros adelante y el chofer se asomó y me preguntó si quería el servicio. Me pareció un poco extraño, pero le dije que sí y me subí. Ya en el interior me dijo "es que la vi indecisa" y yo sólo le respondí "es que no sabía si venía ocupado o no".

Pero algo seguía inspirándome desconfianza y recordé todas las veces que me metí en problemas por hacer caso omiso de mi intuición y empecé a reprocharme internamente. En consecuencia, todo el camino estuve nerviosa, sintiendo un hueco en el estómago cada vez que el taxista tomaba un camino que no era el habitual (hasta que recordaba que debido a las obras en la ciudad tenía que hacer esos rodeos), pero sin dejar de pensar en qué haría si intentara algo, en si podría dominar mi miedo o en si sería capaz de intentar defenderme.

Afortunadamente, todo fue producto de mi loca imaginación (así lo quiero creer, pero no dejo de pensar que había algo raro) y llegué sana y salva a mi casa.


III.

Un día ya hace algunos meses, platicando con Juanito, le pregunté si creía que en el suicidio como una manera de controlar la manera en la que deseas morir y me dijo que sí. Le dije que yo a veces lo consideraba de esa forma, que quizá era tanto el miedo a morir en circunstancias fuera del control de una que por eso se optaba por el suicidio.

Y pensé durante muchos días en que me gustaría saber cómo voy a morir, que en estos tiempos que vivimos (y debido a que me enteré del asesinato del padre de un conocido y eso me perturbó bastante) ya cualquier cosa puede pasar. Pero la idea desapareció con los días y ahora no sé si quisiera saberlo.


IV.

Me da miedo morir y dejar todo este lío en mi casa, dejar mis cargas a otras personas y mis secretos sin descubrir... aunque bueno, hay algunas cosas que es mejor que se queden así, secretas.

Para mí se acabaría, pero le temo al después para los que se quedan.

Creo que lo que más me preocupa de morir repentina e inesperadamente es el dolor que eso le causaría a mi mamá.

Y es curioso que este miedo repentino a la muerte, combinado quizá con la insatisfacción que siento en mi trabajo, me esté dando la motivación que ma hacía falta para volver con los míos.

Quiero volver con los míos.

miércoles, 26 de marzo de 2014

De sorpresas gratas

Estaba yo en modo paranoico, como casi siempre, y quise saber qué se puede encontrar de mí en la red.

Y lo que encontré, entre otras cosas, fue una cuenta antigua de un sitio donde te hacen preguntas y las respondes.

Así pues, me puse a leer las preguntas y mis respuestas y me encontré esto:


Según las fechas, me preguntaron esto hace cuatro años y ha sido una muy grata sorpresa darme cuenta de que, si bien me conozco y sé que contesté eso sin creerlo posible, ocurrió: vivo en un lugar propio (aunque es rentado) y escribo entradas para mi blog desde una computadora de mi propiedad y conectada a un servicio de internet que estoy pagando yo.

Así que a pesar de sentir a veces que fracasé en la vida, he logrado cosas.




Quizá no son tan relevantes como las de mis amistades, pero considerando mis circunstancias de años atrás, son importantes.

Es un poco raro darse cuenta de repente de que si bien a veces sí necesito ayuda, en general soy independiente y vivir conforme a lo que me permite mi situación económica me ha hecho madurar. Hace poco me decía un amigo que no era poco lo que soy aunque yo no lo vea.

Y el hallazgo de esta pregunta y su respuesta me ha ayudado un poco a verlo, y sobre todo, a aceptarlo.

lunes, 24 de marzo de 2014

A la distancia

Para lavar tengo que subir a la azotea del lugar donde vivo, tres pisos arriba. Desde ahí alcanzo a ver la que, creo, es la colonia donde vivías.

Ridan me dijo una vez cómo llegar a tu casa en auto y la calle por donde hay que subir es visible desde la azotea, así que supongo que sí, es la colonia.

Y siempre que subo a lavar miro hacia allá y me pregunto cuál de todos los edificios color guinda es en el que vivías.

Y pienso en que a pesar de que rara vez nos veíamos (haciendo cuentas, en todo el tiempo que te conocí sólo te vi cinco o seis veces), podíamos haber "estado cerca". Habría bastado, quizá, mandarte un mensaje y decirte "sal a la puerta de tu casa y saluda" y quizá, desde la azotea, habría alcanzado a verte. Pequeñito, pero estarías ahí, saludándome. Y quizá tú, desde la puerta de tu casa, alcanzaras a verme también.

Tanto tiempo sin comunicarnos y tan fácil que habría sido seguir en contacto...

Pero bueno, yo no era tu interés. Quizá lo fui, pero sólo un momento. Y sé que lo era, me di cuenta de ello después de tu muerte, sólo cuando te sentías solo.

Aún recuerdo el día que te conocí, creo que también fue en marzo. Recuerdo que me gustó tu perfil y recuerdo que bajamos caminando al centro por el cerro. Recuerdo que yo no traía dinero y que dijiste que me darías lo que me faltaba para mi pasaje si te daba un beso.

Todavía paso por ese jardín y me acuerdo. Todavía paso por aquella iglesia y nos recuerdo sentados por ahí, despidiéndonos.

¿Por qué dejé que me alejaras? ¿Por qué cuando me dijiste cómo te sentías no fui en ese momento a hablar con tus papás?

¿Por qué no volviste, como prometiste, la última vez que te vi?

¿Por qué nunca te dije que te quería?

Tu cabeza en mis piernas, mis dedos por tu cabello. Tú enredándome en discusiones que me parecían tontas y haciéndome preguntas extrañas. Ojalá hubiera sabido ver. Ojalá te hubiera entendido.

Pero es tarde. Es tres años tarde. Y yo sigo aquí, viviendo y recordando, a veces sonriendo y a veces llorando.

Recordando de repente tus facciones, aunque haya olvidado cómo sonaba tu voz.

Mirando a la distancia los edificios guinda y preguntándome en cuál de ellos vivías.

Pensando en que quizá, habría bastado un mensaje...

sábado, 15 de marzo de 2014

¿Alguien vio estas películas?

Cuando era niña vi algunas películas, cuyo nombre olvidé o que quizá nunca supe, y de las cuales recuerdo escenas que desde entonces se quedaron grabadas en mi memoria.

Estas escenas han estado en mi cabeza ya durante al menos dos décadas y aunque he usado esos recuerdos para intentar averiguar a qué película pertecenen no he tenido mucho éxito.

A continuación describo brevemente las escenas que recuerdo y con suerte alguno de ustedes la reconozca.

Número 1:

Lo único que sé es que pertenece a una película que vi en tele abierta (me parece que en el canal 5) y que no recuerdo si vi completa.

La película en cuestión era animada y recuerdo escenas como de guerra y un ambiente post-apocalíptico.

En fin, la escena es la siguiente: hay mucha gente (creo que hombres) y una mujer pequeña está bailando (o eso me pareció) para ellos. Luego a una seña que le hacen ella pone cara como de pesar (creo que por la circunstancias debió ser así) y se baja uno de los tirantes de su vestido.

No recuerdo nada más, sólo que esa escena me perturbó por las implicaciones que tenía (aún ahora que he crecido me pregunto si mi intuición fue acertada) y que no alcanzaba a discernir. 

Y según recuerdo, creo que me perturbó más el haber visto una escena de ese tipo en una película animada, que en ese entonces, por el sólo hecho de que era animada, creí que era para niños. Como sea, la pasaron en tele abierta y me parece que un domingo por la tarde.

La animación, según recuerdo, era parecida a la de esta película (click aquí) y estoy muy tentada a creer que la escena que describí pertenece a ella, pero la verdad no la he visto.


Número 2:

También en tele abierta y también en canal 5 (de esto sí estoy segura, fue en lo que llamaban "Cine permanencia voluntaria"), vi una película que creo que estaba ambientada en el futuro y lo creo porque había androides que se encargaban de las tareas domésticas.

La historia es sobre tres androides que se escapan, no recuerdo por qué, y sus dueños tratan de encontrarlos antes de que se les acabe la batería. Recuerdo que dos de ellos eran masculino y femenino y estaban vestidos con ropa antigua.

Al final están en un bosque y se van quedando en el camino porque se les agota la batería... ahí los alcanzan pero no a tiempo. Creo que el último en apagarse es el androide masculino.


Número 3:

Recuerdo que la película era sobre ratas gigantes (o al menos así lo recuerdo) y que en escenas iniciales había un bebé comiendo en una periquera y se acercaba una de estas ratas. No recuerdo si se lo comieron o no.

Y la escena final era de gente huyendo en un tren del metro de la ciudad, que supongo que ya estaba infestada, y mientras se iban arrollaban ratas. He creído que esta peli pudiera ser "Ben", pero yo recuerdo que las ratas eran gigantes y Ben no era gigante.

Actualización (18 de marzo): Encontré el nombre de la peli en cuestión, es "Deadly eyes" y según lo leído aquí sí se comieron al niño... lo que me sorprende es la precisión de mi recuerdo, ya que esta película debí verla a los 4 ó 5 años.


Número 4:

En esta película había programada una ejecución en la silla eléctrica (no recuerdo si llega a consumarse) y los únicos otros detalles que recuerdo son a un hombre de cara, bigote y cabellos largos y una especie de auto con una rata arriba... como de un exterminador de plagas.


Número 5:

Esta también la pasaron en el canal 5... sólo recuerdo que la protagonista se llamaba Ismene y está de viaje en una tierra tipo "El señor de los anillos". Hay una escena en la que atraviesa una cueva y es atacada por varios forajidos que creo que abusan de ella.

Me parece que ella era una hechicera o algo así y que estaba de viaje porque buscaba a alguien. Al final se reúne con un fulano y tienen relaciones sentados como en un tapete o una piel y les cae un rayo de luz.

Empíezo a cuestionarme si no soñé todo esto, jaja. Pero de lo que sí estoy segura es del nombre de la protagonista, porque una vecina mía se llamaba así.


Y así hay muchas otras escenas que recuerdo, pero en algunos casos sí pude recordar el nombre de la película.

En fin, si alguien reconoce las escenas que describo le agradecería que me lo hiciera saber, para develar el misterio de estas imágenes que han estado en mi cabeza desde que era niña.